
Después de
"La mala educación" era de esperar que Almodovar nos diese una estupenda película. Y es que está acostumbrado a dar una de cal y una de arena, y su anterior película, un delirio transexual con productoras de cine y curas de por medio, hacía aguas por todos sitios. No había por donde cogerla.
Almodovar dio rienda suelta, de un modo desmesurado, a algunos de sus elementos más arraigados; religiosidad, transexualidad, homosexualidad, infancia y cine, en una amalgama demasiado irregular.
Ahora, todo es diferente.
"Volver" reune el resto de obsesiones Almodovarianas que no tenía
"La mala educación"; mujeres, La Mancha, una madre, la muerte y la comedia. Y esta vez, no hay irregularidad que valga.
"Volver" es posiblemente, uno de los filmes más acertados de Pedro Almodovar, en donde demuestra una grandisima madurez fílmica, una brillante dirección de actrices y una buena mano en cuanto al guión. Almodovar se mueve "como Pedro por su casa" en esta historia a medio camino entre lo rural y lo periferico de lo urbano, una historia en la que el universo femenino es el que sustenta el poder y el que mueve el mundo, una historia que por momentos puede considerarse como cine de género.
"Volver" es la vuelta de Almodovar con Maura, su vuelta a tierras manchegas, la vuelta de un personaje a la vida para arreglar sucesos pasados. Sucesos que, como si de un ciclo se tratasen, vuelven a reproducirse.
Es conveniente ver
"Volver" lo más libre de prejuicios posibles y sin conocer en exceso su argumento. Almodovar, juega a ser Hitchcock y sin duda, la historia de Carmen Maura es un claro Mcguffin que desviará la atención del espectador.
Hay mucho para disfrutar en esta última película del manchego. Es una película tremendamente entretenida, atrayente, divertida. Con un desenfado y un descaro poco comunes en nuestra filmografía, con el que Almodovar nos va llevando por donde el quiere, siendo complices de todos los hechos ocurridos en la película, ofreciendonos pistas, alternando historias, captando por completo nuestra atención. Pocos directores en nuestro país son capaces de un ritmo y un desenfado tan genial tras la cámara. Tampoco más allá de nuestras fronteras abundan.
Pocos errores tiene
"Volver", si acaso alguna que otra escena explicativa de lo que está ocurriendo que se antojaban innecesarias, o la secuencia-crítica a los reality shows. A pesar de ello,
"Volver" es un divertimento de alta calidad de fino guión y brillante dirección.
La descripción rural es comedida, no excesiva, ni tendente a la exageración, algo que siempre ha sido un punto negativo en el director. El pueblo está presente , sus gentes tambien, con sus chismes, sus rumores vecinales y sus lutos, pero no son los protagonistas.
Lo rural tiene una utilidad en
"Volver", es un vehículo para la crítica de una microsociedad que puede viciar la existencia de un solo ser, lo negativo del
"que dirán" en un entorno que condiciona las vidas de sus gentes.
Pero hay mucho más en
"Volver". Unas excelentes interpretaciones femeninas. Aquí el hombre es algo inexistente, y si existe, entorpece las cosas. Las mujeres serán quienes saquen adelante los problemas, quienes con astucia manejen los hilos. Fiel representación del poder de convicción y tesón femenino es Penélope Cruz en una sorprendente y buena interpretación. Ella es el gran acierto de la cinta, una actriz que demuestra aquí que puede hacer buenos papeles, algo a lo que no nos tiene precisamente acostumbrados.
Almodovar busca en ella una maggiorate, una nueva Sophia Loren, y no le importa dedicarle planos a su pecho o a su trasero. Penélope está exhuberante, graciosa, guapa y arrebatadora y además consigue llevar a buen puerto su papel, que no es poco.

El resto del reparto, francamente esplendido. Carmen Maura tiene un dulce papel, con mensaje de disculpa interno, al que corresponde como se merece, Lola Dueñas confirma lo ya confirmado, es la sencillez y sobriedad en pantalla ya sea con acento gallego o manchego y Blanca Portillo, el gran descubrimiento de la película en el papel más dramático de todos, y es que quien hace tan bien la comedia, no está lejos de realizar perfectamente el drama.
"Volver" juega con la muerte y con el sol de La Mancha. Y Almodovar disfruta con ambos juegos. Planteandonos una doble historia macabra y retratando y sacando toda la comicidad posible a su tierra natal (no hay más que ver los besos de Chus Lampreave o algúno de los dialogos de Blanca Portillo). Es un sincero homenaje a su madre, a sus raices, a los aromas de su infancia y sus recuerdos. Pero esta vez, totalmente creible y plausible por esa serenidad que le impregna y por no caer en la exageración, a pesar de plantearnos una historia tan surrealista como cómica, tan costumbrista como dramática, tan negra como realista.
Sin duda un film que se situará entre los más destacados en la filmografía del manchego, cercano a "Hable con ella" o a "Atame", en cuanto a su factura final. Una película tierna, femenina, entrañable y divertidisima. El mejor Almodovar posible, está... de vuelta.