HISTORIA DE UN SER ABOMINABLE Y GENIAL
La adaptación de este popularísimo best-seller creado por el alemán Patrick Süskind en los años 80, tenía un alto grado de riesgo. Un riesgo en el que podía caer fácilmente el director que se pusiese al frente del proyecto.La historia de este personaje llamado Jean Baptiste Grenouille, asesino pero también un ser único en su especie, podía dar pie a saltarse “a la torera” la sensibilidad aportada por Süskind a la hora de recrear un mundo de olores, suciedad, enfermedad y talento, para llevar a cabo una mera historia de asesino en serie, psychokiller o llámasele como quiera.
Afortunadamente esto no ha sido así. El también alemán Tom Tykwer, director de “Corre Lola Corre”, ha sabido entender a la perfección ese mundo planteado por Suskind y lo más importante, ha sido consciente en todo momento de que el secreto del éxito de la novela y por consiguiente de la película, radicaba en hacer del personaje de Grenouille NO un asesino motivado a matar por simples impulsos, sino un personaje con un conflicto interno que le hace saberse único, capaz de desarrollar un sentido como un poder y una necesidad de vida, pero puesto en un mundo en el que su agudeza se ve desbordado.Gracias a esa fidelidad y entendimiento a la hora de traer a la pantalla a Grenouille, Tywker ha partido con una gran ventaja a la hora de abordar la película.
Tom Tykwer ha hecho que esta adaptación, a priori imposible para muchos como Kubrick o Spielberg, haya parecido un trabajo sencillo, debido a la entereza y personalidad con la que ha sido capaz de llevar a imágenes todo lo descrito en la novela.
De un modo muy academicista, correcto y sobrio, el alemán ha sido capaz de otorgar credibilidad a Grenouille y de trasladar el mundo de los olores a la pantalla grande y todo ello sin traicionar a la obra original, a la que es fiel durante la práctica totalidad del metraje.
Muchos dudaban de si ese universo de olores podría tener cabida en el celuloide. Pero si al igual que Süskind se las ingeniaba a través de maravillosas descripciones para que de la novela emanase aroma, Tykwer ha logrado que la película sea una buena oda al perfume de las cosas gracias a virtuosos planos detalle y primeros planos de los objetos u elementos que el olfato del personaje percibe. “El perfume” desprende el olor de lo femenino, de la naturaleza, de las flores, pero también de la muchedumbre parisina de hace tres siglos, lo mugriento y lo haraposo.Apoyado en una voz en off (que en la versión original pone John Hurt) “El Perfume” se desarrolla como el cuento de un ser singular y extraordinario, lleno de ingenuidad pero al mismo tiempo de pasión por el único sentido que mueve su existencia, el del olfato.
Ben Whishaw es un excelente descubrimiento interpretativo. Él es un Grenouille tremendamente convincente, a pesar de no ser un tipo horripilante, como la novela describe en algún momento.
Con unas pocas líneas de dialogo, Whishaw imprime carácter a su personaje con su poderosa mirada y con el gesto correcto en cada situación.
El envoltorio de ese “Perfume” es complaciente y comedido. También bello. El ambiente de la Francia del Siglo XVIII mezcla de decadencia y grandeza, sordidez y opulencia esta recreado en sus dosis exactas, de un modo impecable técnicamente hablando y aderezado con una preciosa música creada por el propio director y sus dos músicos habituales Heil Reinhold, Johnny Klimek.
Tywker, sabedor de los puntos fuertes y los que no lo son de la novela, decide apuntar únicamente unos detalles de la estancia del personaje protagonista en los montes, uno de los momentos más arduos y difíciles en la lectura de la obra literaria y hace bien en no olvidar los momentos de ironía de la historia.
Dustin Hoffman (tiene gracia eso de ver a una de las narices más famosas de Hollywood como es la suya, aprovechada para la causa), Alan Rickman y Rachel Hurd Wood completan el reparto de esta película en la que el lucimiento es puramente para Whishaw, por lo que estos se limitan a cumplir su labor con oficio.Siendo una película que contiene muchos más aciertos que fallos, y que se establece como una buena adaptación de un libro que era difícil adaptar, Tykwer se deja llevar por su afanada intención y extremado esmero, alargando innecesariamente el metraje de “El Perfume” y mostrándose reiterativo y cargante en su parte final, como si no hallase el momento justo para ponerle fin, algo de lo que acaba resintiéndose la película.
Ese seria el único pero posible de “El Perfume”, una adaptación cinematográfica de altura, tal y como merecía la novela de Patrick Süskind que fue y es capaz de apasionar a tantos y tantos lectores de todo el mundo. Sin duda, un gran trabajo el llevado a cabo por Tom Tykwer.
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Sin duda, “El ilusionista” es una grata sorpresa, muy bien estructurada, misteriosa y bella. Una pequeña producción dentro de la cartelera actual que sin artificios, grandes presupuestos o ambiciones ampulosas, nos ofrece 110 minutos de buen cine, con unos elementos bien orquestados para el disfrute de todos los asistentes a la sala. Una película que hay que ver con los mismos ojos con los que se mira un truco de magia, sin pedir demasiadas explicaciones antes de que acabe el truco.




Toda una lastima, ya que si el director checo hubiese seguido en la línea con la que iniciaba el film estaríamos hablando de una estimable película, capaz de juntar a Bardem, Portman, Carriere, Forman, Aguirresarrobe y la figura de Goya en una única cinta.
Palance nos deja ahora a la edad de 87 años, después de una carrera para la que aprovechó su rostro de duras facciones en numerosas cintas del oeste.












Woody Allen hizo “Match Point” y se quedo a gusto, relajado, sin presión. Tanto, que para su siguiente película se ha quedado en Londres, ha vuelto a contar con Scarlett Johannson, pero eso si, “Scoop” está hecha en tono de comedia y de las más desenfadadas, un cambio de registro que no es novedoso viniendo de uno de los directores cómicos más relevantes que ha dado el cine, pero si inesperado para muchos, que esperaban de su siguiente film una continuación del estilo iniciado con “Match Point”.


P.D: (“Scoop” significa en términos periodísticos; “primicia robada a otro”, que es básicamente lo que ocurre, de un modo entroncado con el género fantástico, en la trama de esta entretenidísima película, que no es un Allen menor sino un Allen desenfadado)
