2 de diciembre de 2006

Decir John Huston es hablar de uno de los grandes directores de cine americano. Le venia de familia eso del mundo del cine. Su padre, el oscarizado actor Walter Huston le metió como guionista en esto del séptimo arte y John no desaprovechó la oportunidad, escribiendo para William Wyler y otros directores. Pronto daría el salto a la dirección ya que, según sus palabras; “no soportaba ver como masacraban mis guiones”.
Gracias a John Huston existen obras de arte del género negro como “El Halcón Maltés” o “Cayo Largo”, de aventuras; “El tesoro de Sierra Madre” o “El hombre que pudo reinar”, así como cintas tan míticas y diferentes como “La jungla de asfalto”, “La reina de Africa” “Vidas Rebeldes” o “Dublineses”, fruto de su enorme versatilidad. Sin duda, un grande entre los grandes, dotado de un fuerte pero afable carácter que le hizo ser un personaje querido dentro de Hollywood, potenciando también su carrera como actor, al que pudimos ver en “Chinatown” de Roman Polanski o la inclasificable “Casino Royale”. Hoy tendría 100 años.

El neorrealismo italiano le debe mucho a Roberto Rossellini que contribuyó a esta corriente con la que es posiblemente su cinta clave, “Roma, citta aperta”. La revolución y esperanza que este film supuso para una Italia todavía hastiada por las secuelas de la Segunda Guerra Mundial, llevaron a Rossellini a realizar la llamada “Trilogía Neorrealista”, que completó con “Paisà” y “Alemania, Año Cero”. Su cine valiente, combativo, enérgico tuvo una amplia repercusión internacional, que llamó la atención de la protagonista de “Casablanca”, Ingrid Bergman, la cual escribió una carta a Rossellini para trabajar a sus órdenes. Así comenzaba una relación artística y también de pareja, no exenta de polémica, que dio origen a películas como “Stromboli”, “Te querré siempre” o “Europa 1951”. Rossellini nunca abandono su querida Italia, donde rodó maravillosas cintas de la talla de “El General de La Rovere” o “Ya no creo en el amor”.Hoy tendría 100 años.

El que si dejó su Austria natal, para engrandecer el cine hollywoodiense, fue Billy Wilder. Curtido como periodista en Alemania, Wilder, al igual que Huston, comenzó en esto del cine escribiendo guiones para otros directores, en especial para Ernst Lubitsch. Su pluma, ácida, inteligente y humoristica le acompañó en las películas que también dirigió. Charles Brackett y el superdotado I.A.L. Diamond le ayudaban habitualmente en estas tareas. Wilder hizo obras maestras en diferentes géneros, suyas son; “Perdición” magistral cinta negra, “Testigo de Cargo”, hábil cine de suspense, “El crepúsculo de los dioses”, una de las mejores películas de cine dentro del cine, “Sabrina”, romántica y deliciosa o “Días sin huella”, decadente retrato de las consecuencias del alcoholismo.
La comedia fue su campo preferido y el que le unió a una gran pareja cómica, la formada por Jack Lemmon y Walter Matthau.
Wilder es uno de los mejores guionistas que ha dado el cine, sino el mejor.“Con faldas y a lo loco” o la impecable “El Apartamento” son buena muestra de ello. Un cineasta modélico e irrepetible, con siete Oscars en su haber y un buen puñado de obras de arte para la eternidad.
Hoy tendría 100 años.

Carol Reed era, en los años 40, el director británico más popular junto con Alfred Hitchcock. Debutó en los míticos estudios Ealing para dirigir una serie de obras que le llevaron a la fama en Gran Bretaña. Con la dirección en el año 1947 de “Larga es la noche”, una de sus más aclamadas cintas, comenzaría una inspirada y brillante etapa a la que siguieron “El ídolo caído” y “El Tercer Hombre” que unirían su figura a la del escritor Graham Greene. Un reloj de cuco, la Viena de posguerra y la música de Antón Karas hicieron de “El tercer hombre” una obra capital dentro de la historia del séptimo arte.
Reed fue el que mejor supo plasmar los mundos creados por Greene, al que adaptaría nuevamente en “Nuestro hombre en la Habana”. Aunque nunca llegó a instalarse definitivamente en la Meca del cine, Reed realizó algún que otro destacado trabajo en los EEUU, como “El tormento y el éxtasis” o “Trapecio”.La multipremiada “Oliver” musical basado en la obra de Charles Dickens , fue su última gran película. Hoy tendría 100 años.

Autor clave del neorrealismo italiano, junto con Rossellini o De Sica, Luchino Visconti fue un colosal director dotado de una especial sensibilidad demostrada en delicadas cintas como “Muerte en Venecia” o “Senso”. Debutaría en la dirección con “Obsesión” en el año 1942 y prohibida en Italia por Mussolinni. Con la aristocracia, el romance, el melodrama y la tragedia como temas recurrentes, Visconti siempre mostró su gusto por dirigir épicos y ambiciosos relatos que se establecieron como grandes producciones europeas y aumentaron el esplendor del cine del viejo continente en las décadas de los 50 y 60. Inolvidables son “El gatopardo”, “Rocco y sus hermanos” o “La caída de los dioses”. Su última película seria “El inocente” en 1976 que le volvía a unir con el actor Mássimo Girotti, que también aparecía en su opera prima. Hoy tendría 100 años.

Otto Preminger era natural de Viena. Austriaco como Billy Wilder y uno de los tantos directores europeos que emigró a los Estados Unidos, en busca de dar rienda suelta a sus inquietudes artísticas. Precisamente Preminger actuó para Wilder en “Traidor en el infierno” en una de sus escasas participaciones interpretativas. Acogido como un creador americano más, pero no uno cualquiera, Preminger proporcionó a Hollywood memorables e imprescindibles films de cine negro como “Laura” o “Cara de Ángel”.
Gene Tierney y Dana Andrews fueron sus actores fetiches, pero muchos de los grandes de la interpretación trabajaron con el austriaco. Joan Crawford, Henry Fonda, Marilyn Monroe, Frank Sinatra, Charles Laughton o Paul Newman se pusieron bajo sus órdenes. “El hombre del brazo de oro” con un sufridor Sinatra enganchado a la heroina, “Anatomía de un asesinato” uno de los films definitivos sobre juicios, con James Stewart o el drama político, “Tempestad sobre Washington” con Henry Fonda, fueron algunas de sus obras más destacadas.Hoy tendría 100 años.

Muchos lo conocerán por su matrimonio con Sara Montiel, un acontecimiento para la prensa rosa de la época que enlazaba a una actriz española con un gran director americano. Anthony Mann fue un creador de vital importancia para el western americano. Apoyado en la figura de James Stewart, Mann fue un más que solvente director de género que consiguió algunas de las grandes cintas del oeste en sus años de esplendor. “Winchester 73”, “Colorado Jim”, “Horizontes Lejanos” o “Tierras Lejanas”. Todas ellas protagonizadas por el actor de “Vertigo”.
No obstante, Mann no se encasilló en la aventura del oeste, frecuentando otros géneros en los que dejó su impronta. “Las colinas de los diablos de acero” con Robert Ryan es uno de las mejores cintas bélicas que un servidor ha visto y “Musica y lagrimas” un respetuoso biopic a la figura del músico de jazz, Glenn Miller.
En los años 60, Mann se apuntó a la moda de la superproducción épica, la cual lo trajo a España donde rodó “El Cid” y “La caida del imperio romano” bajo la supervisión de Samuel Bronston.
Sus últimas películas fueron la bélica “Los hombres de Telemark” con Kirk Douglas y “Sentencia para un dandy” en 1968, la cual tuvo que finalizar uno de sus actores Laurence Harvey, al fallecer Mann en mitad del rodaje. Hoy tendría 100 años.

(Texto realizado para la Filmoteca de Albacete, dentro de su ciclo "Cien Años de Talento")
Tagged
Different Themes
Written by Roberto García

Escrito con mucho esmero e ilusión desde Albacete. Comenta si te apetece y si no, escucha nuestro programa de radio, que también tiene su aquel.

4 comentarios

  1. Libertino says:

    hay una peli de Huston que me gusta mucho, "El último de la lista" (The List of Adrian Messenger , de 1973)que me parece estupenda.
    si no la conoces, busca por la mula, yo la grabé de cineclassics hará un lustro largo

  2. Esta mañana he vuelto a ver "El hombre que pudo reinar". Imprescindible!!!

  3. JaltVader says:

    En efecto, "El ultimo de la lista" es una de esas películas "tapadas" de Huston, en una época en que brilló poco. Sin embargo ese film resulta demoledor. Casi tanto como su hermana pequeña, "Fat City".
    En cualquier caso, Huston también firmó algunos bodrios importantes... "La burla del diablo", "El hombre de Mackintosh" o eso llamado "Reflejos en un ojo dorado". Ni hablemos de "La biblia"... aunque como fue de encargo, podemos perdonarsela.
    Y esta sí hay que recordarla: se cargó "Bajo el Volcán", pero a ver quien es el guapo que adapta la novela...

  4. Me reitero. "El hombre que pudo reinar" me encanta. Con todo ese aroma a "Passolini en medio de un western crepuscular chocando contra una peli setentera de artes marciales china en medio de las erenas de la India"... Un cuento de aventuras con algo de epica y mucho de temas que posteriormente han dado mucho que hablar, masoneria, alejandro magno, colonias britanicas, etc...