19 de febrero de 2007

Bajo el lamentable título español de “Juegos Secretos” (que reduce su trama únicamente a la de una infidelidad cuando hay mucho más en su fondo), se presenta “Little Children” el segundo trabajo de Todd Field, el que fuera misterioso pianista en el film póstumo del maestro Stanley Kubrick, “Eyes Wide Shut” y posteriormente se destapase como un estupendo director en la magnifica, “En la habitación”, cinta debut que conseguiría cinco nominaciones al Oscar, incluyendo la de Mejor Película.

Field, director a la par que guionista, vuelve ahora a adaptar una novela que le permite poner en práctica el cine en el que se está instalando y que parece ser el que le hará reconocible para el público. Un cine claramente identificado con el independiente americano, de marcada narración literaria (narrador en off incluido), de historias contemporáneas, urbanas y familiares. Con la tristeza y la tragedia sobrevolando todos los minutos de metraje.

“Little Children” (la llamaré por su título original y no por su traducido), comienza con los planos de unas figuras antiguas de porcelana, metáforas de la niñez estancada que es al fin y al cabo es el tema principal de esta película, oculto tras otros subterfugios, para posteriormente situarnos en un parque en donde unas madres “marujonas” critican a diestro y siniestro a los vecinos de la urbanización en que residen. Apuntes ambos, del camino que tomará Field a la hora de contar su historia, que no es otra que la de la infelicidad del adulto que, aparentemente, vive en un entorno perfecto y supuestamente lleno de calidad de vida. La historia del adulto que actua a base de impulsos infantiles, sin reparar en consecuencias, bajo la atenta mirada de un niño.

En ese retrato urbanita y también en ese intento por parte de sus protagonistas de huir de su artificiosa felicidad, “Little Children” puede recordarnos bastante a “American Beauty” de Sam Mendes. Si bien, la cinta de Todd Field se aleja de esta, por su forma más independiente, gélida y por la imprevisibilidad de los comportamientos de todos y cada uno de sus protagonistas tienen, razones por las que “Little Children”, en cambio, si podría estar más próxima a “Happiness” de otro Todd, Solondz.

Kate Winslet, Patrick Wilson (el de “El Fantasma de la Opera” y sufridor en “Hard Candy”), Jennifer Connelly y Jackie Earle Haley, son los protagonistas de “Little Children”. Los primeros, consumidos por el día a día de su existencia, encuentran en el sexo y la infidelidad, un escape. El último, es el gran descubrimiento de la película (con nominación al premio Oscar incluida), con un personaje acomplejado, enfermizo y sobreprotegido por el ambiente materno, siempre en un segundo plano con respecto a la historia de la infidelidad de Winslet y Wilson, pero no menos importante en el devenir de la historia. Haley era uno de esos actores que se lograron la fama siendo niños (gracias a “Los picarones”, comedia de béisbol con Walter Matthau) y que posteriormente cayeron en el más absoluto olvido, con lo cual su reaparición en la gran pantalla con un personaje de relevancia, y con una actuación tan convincente y sólida, hacen de esta interpretación, una sorpresa mayor.

Mediante silencios, pausas (marcas de la casa ya puestas en práctica en “En la habitación") y a veces, ralentización de imágenes y un narrador en off de tono documental, Todd Field hace de “Little Children” una cinta tan extraña como hipnótica para el espectador, con elementos aislados que parecen piezas a encajar para formar un desenlace trágico que únicamente la inmadurez en los comportamientos de sus personajes echarán por tierra.

“Little Children” cuenta con secuencias a destacar como esa disección que hace Kate Winslet de “Madame Bovary” (en comparación con lo que le ocurre a su personaje), o la cita entre Jackie Earle Haley y Jane Adams, que pone de manifiesto la perversión sexual del pederasta que interpreta el primero. Estos momentos, unidos a las insólitas y curiosas secuencias de fútbol americano y de Patrick Wilson viendo a jóvenes con monopatín, hacen de “Little Children”, repito, una rara avis, pero al mismo tiempo, una obra que se ve con un gran interés.

Todd Field es un excelente guionista. Lo demuestra aquí (acompañado por Tom Perrotta, el responsable de la novela de partida), y lo demostró en su anterior película. Es tambien un formidable director de actores; ha logrado con tan solo dos películas, 5 nominaciones al Oscar para sus interpretes, a los que provee de buenos papeles y les saca un gran provecho (Tom Wilkinson, Sissi Spacek, Marisa Tomei, Kate Winslet y Earle Haley). Pero sobre todo es un buen director, que ha logrado salir más que beneficiado de la siempre temible "segunda obra" de aquel que llamó gratamente la atención en su debut. Su carrera promete, y aunque "Little Children" no mejore a "En la habitación", si que ha apuntado nuevos detalles que hacen que le confirmemos como a uno de los directores a los que no perder la pista en años venideros.
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Written by Roberto García

Escrito con mucho esmero e ilusión desde Albacete. Comenta si te apetece y si no, escucha nuestro programa de radio, que también tiene su aquel.

6 comentarios

  1. el says:

    Pues la verdad es que entre una cosa y otra la he ido dejando, hoy voy a ver Cartas desde Iwo Jima (je, je), pero está semana cae Juegos secretos, ya te contaré...

    SAludos desde un ascensor de cristal!!!

  2. Salanova says:

    Una vez más, totalmente de acuerdo.

    Saludos!

  3. Anónimo says:

    No tan pesada como En la Habitación (que he tenido la tontuna de verla dos veces) aunque a ratos trata de acercársele...
    Me quedo con los momentos de infidelidad de Kate y Patrick, la cena "romántica" de Jackye, la guapísima Jennifer Connelly y con poco más...

  4. Le contaré un secreto: acabo de entregar mi papeleta de voto en los oscars al mejor secundario, y ha sido para Jackie Earle Haley.
    ¡Bueno! En serio, toda una sorpresa este actor, al igual que comprobar que Todd Field logra mantener el listón alto en su segundo largometraje. No sé si el tercero que haga será igual de bueno, pero sin duda se ha convertido en un director muy a tener en cuenta.

    (P.D.:) Y felicidades por lo del premio del programa radiofónico!

  5. Rosenrod says:

    Una cinta más que interesante, aunque personalmente lamento que en su parte final abandone la sutilidad por unas forzadas resoluciones. En ese sentido, prefiero el acabado de "En la habitación".

    Un saludo!

  6. BUDOKAN says:

    Coinicdio con que es una película interesante, pero que se desdibuja un poco en los últimos minutos. Muy bueno el blog.